Ácido hialurónico: El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de manera natural en nuestro organismo, pertenece al colágeno que se encuentra en nuestra piel. Ayuda a mantener la piel hidratada y con una textura jugosa. Sin embargo, debido al paso de los años, la presencia de esta sustancia va disminuyendo considerablemente, por eso se recomienda usarla en productos cosméticos.
Extracto de caléndula: Poderoso cicatrizante y antiséptico, cura las heridas y estimula la acción cicatrizante y regenera la piel dañada, además ayuda a la producción de colágeno.
Vitamina E: vitamina antioxidante que atrapa los radicales libres que causan daño en las células de la piel.
Colágeno hidrolizado: El colágeno ayuda a mantener el cuerpo unido, aporta elasticidad a la piel y ayuda a facilitar el cambio de las células muertas para reducir los signos del envejecimiento, con el paso del tiempo comienza a disminuirse manifestándose en flacidez y arrugas.
Aloe Vera: Ofrece un efecto antienvejecimiento, gracias a sus propiedades nutritivas y reparadoras. Como contiene colágeno y elastina, ayuda a reparar los tejidos de la piel y frenar los efectos del envejecimiento, como las arrugas.
Manteca de Karité: Actúa como regenerador celular de la piel, gracias a las vitaminas A, D, E y F, que ayudan a suavizar las líneas de expresión, permitiendo que las arrugas se difuminen. Además, sus vitaminas y minerales son las adecuadas para tratar quemaduras y regenerar cicatrices.
Vitamina C: También conocida como ácido ascórbico, tiene propiedades antioxidantes, cicatrizantes, aclarantes y tensoras.
Avena: propiedades antibacterianas, alivia la resequedad y la inflamación